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Capitulo IV

Publicado por IsabelGM | 19:20 | | 0 comentarios »

Vampiros neófitos entrando a la casa



Los vampiros noéfitos, junto con mi papá, entraron a la casa, y nuevamente escuche un ¡hola! en mi cabeza, le sonreí al vampiro de pelo negro y éste me devolvió la sonrisa, fue la más hermosa que había visto en mi vida. Mi papá inmediatamente lo interrumpió diciendo que por favor hablara en voz alta para que todos los presentes lo pudieran escuchar. Después se dirigió a todos presentándolos a los demás.

- Ellos son Bill y Tom, son hermanos, gemelos, y tienen una historia muy interesante de su conversión.
- Pues vamos a escucharlos- dijo Emmett haciendo ademán de que si presentaban algún problema se las iban a ver con él. Entonces Bill el de cabello negro y estilo gótico comenzó a hablar.
- Yo soy Bill, mi hermano gemelo se llama Tom – Tom permanecía muy cerca del él, ocultándose un poco tras su espalda. Yo me senté en las escaleras junto a Jake, que esperaba ansioso la explicación de los Vampiros Gemelos, los demás permanecieron parados alrededor. Pensé que era una posición un poco intimidante, y sentí un poco de compasión por ellos, ¿realmente era necesaria tanta hostilidad? Mi padre escuchó mis pensamientos, y entonces invitó a todos a pasar a la sala para estar más cómodos, aunque los vampiros no necesitan estar sentados, era una forma de hacer el ambiente mas cordial.

Nos acomodamos todos en la sala, y nuevamente Tom permaneció muy cerca de su hermano, realmente se movían como si estuvieran pegados, y empecé a creer que Tom había perdido la capacidad de hablar durante su transformación. Parecía la sombra de Bill.

Bill comenzó de nuevo el relato, y todos prestamos atención – Nosotros somos alemanes, llegamos a Estados Unidos hace tres meses, porque… Siempre hemos querido ser músicos, este hombre… William, nos prometió que nos haría estrellas, así que accedimos a viajar a Norte America con él, llegando aquí nos consiguió trabajo en un bar, aquí en Hannover. Estuvimos tocando en ese bar por un par de semanas, hasta que dijo que tenia un mejor empleo para nosotros, que debíamos presentarnos en esta dirección – y le extendió una tarjeta a mi padre -ahí nos darían información del trabajo, teníamos que ir en la noche, después de las 12, solos y no debíamos mencionárselo a nadie. No nos pareció algo muy común, algo en el tipo nos dio miedo, pero decidimos no ponernos quisquillosos, después de todo a eso habíamos venido, por una oportunidad así, habíamos dejado nuestro país. Decidimos asistir.

Bodega donde atacaron a los gemelos


-Llegamos al lugar –continuo- a la hora indicada, era una especie de bodega abandonada, y no había ni un alma, inmediatamente presentimos el peligro, pero no pudimos hacer mucho, en el momento que decidimos echarnos a correr alguien nos detuvo y sin ninguna dificultad nos metió dentro de la bodega. El ser se abalanzó sobre mí. Adentro estaba completamente oscuro, no pude ver como era, parecía humano, pero con una fuerza descomunal, yo no pude hacer nada cuando me mordió el cuello, y comenzó a extraer mi sangre, Tom trato de defenderme, se le fue encima golpeándolo, pero no logro ni siquiera distraerlo, el seguía succionando mi sangre, Tom trato con todas sus fuerzas sin conseguir nada, en ese momento tomó algo y lo trató de clavar en el ojo de la bestia, pero este sólo se enfureció volteó y partió en dos la columna de mi hermano, no pude verlo, sólo escuche el alarido de mi hermano y el ruido que hizo su espalda al romperse, luego nada. Pensé que lo había matado y de la impresión mi corazón se detuvo, entones, me imagino, que el ser me dio por muerto, dejándome tirado a un lado y se fue.

Después de eso, en un inicio no sentí nada, parecía como si estuviera sumergido en cemento fresco, y sentía en el pecho algo mucho peor al dolor, mi hermano había muerto estaba seguro de eso, y yo quería morir también, no se cuanto tiempo pasó, cuando comencé a sentir esa sensación de estarme quemando por dentro, y casi al mismo tiempo comencé a escuchar los alaridos de mi hermano a mi lado. Fue una mezcla de alivio e incertidumbre, ¿Tom estaba vivo, o ambos habíamos muerto y nos estábamos quemando en el infierno? Era algo ilógico, no creía haber hecho algo tan malo en mi vida como para terminar en el infierno. Luego comencé a escuchar a mi hermano dentro de mi cabeza, a sentir su dolor, lo que duplicaba el mío, pero el instinto me decía que no debíamos gritar, que al escucharnos ese maldito podría regresar, y entonces Tom y yo comenzamos a retorcernos de dolor en silencio.

No se cuantos días pasaron, para mi y por lo que sentía parecían siglos de tortura, poco a poco comenzó a desaparecer el dolor, y con lo mismo llegó la sed, una necesidad apremiante de algo que desconocíamos, los sonidos del exterior se incrementaron, podíamos escuchar perfectamente los ruidos de las calles vecinas, sabia perfectamente en lo que nos habíamos convertido. Desde siempre había sentido fascinación por los vampiros, incluso pretendía parecer uno, al vestirme y maquillarme, había leído todo sobre ellos, visto películas etc., pero ahora era uno de ellos y me sentía en la ignorancia total, sabia que ni el 1% de lo que había leído sobre ellos era verdad; y no quería alimentarme de sangre humana, no quería matar a nadie, no quería que el dolor que yo había sentido al creer que mi hermano había muerto en manos de un vampiro lo sintiera nadie más, no podía yo, hacérselo a nadie.

Entonces Tom y yo parecíamos un solo ser, una misma mente, sentíamos lo del otro como si fuéramos uno, algo que creíamos que nos pasaba a veces cuando éramos humanos, por el hecho de ser gemelos, pero ahora era completamente real. Tomamos la decisión de buscar una manera de revertir el proceso, para ser humanos de nuevo, por eso salimos en busca de alguien que pudiera explicarnos que nos había pasado y nos dijera la manera de revertirlo. En el momento en que nos acercamos por primera ves a un humano, su olor fue tan fuerte y nuestra necesidad tan grande que casi no pudimos contenernos, pero así como Tom podía escucharme en su mente, al humano le pasó lo mismo, supo mis intenciones y huyó despavorido, claro que podía darle caza sin ninguna dificultad pero no quise convertirme en un monstruo, así que probamos alimentarnos de animales, y aunque el olor no era ni la tercera parte de apetitoso, vimos que nos saciaba un poco la sed, y de esta manera nos hemos alimentado desde entonces.

Ahora ya es un poco más fácil abstenernos de la sangre humana, y hemos aprendido a controlar esa extraña capacidad de transmitir lo que pensamos. Ahora, a voluntad, podemos dirigir el pensamiento a la persona que queremos que lo escuche.

Ninguno de nosotros podíamos dar crédito a lo que estábamos escuchando, todo lo que sabíamos sobre vampiros recién nacidos, estaba en contra de los argumentos expresados por Bill, se suponía que un vampiro neófito era completamente irracional, simplemente segado por la sed, un monstruo en pocas palabras. Mi mamá creía ser la única neófita que había tenido la entereza suficiente para convivir con los humanos a unas horas de haber sido convertida, pues estos dos vampiros la habían destronado y por mucho. Todos estábamos literalmente con la boca abierta, y de no ser porque mi padre habría sabido que Bill mentía, gracias a que podía leerlo en su mente, nunca lo hubiéramos creído.

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