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Capitulo XVIII

Publicado por IsabelGM | 19:04 | | 1 comentarios »

Mi celular sonó a la misma hora de siempre, como había sonado las últimas tres semanas; a pesar de ya estar enterado que me encontraba de viaje, Jacob había seguido llamando todos los días, pues no le habían dicho cuando iba a regresar.
- ¡Nessie! –dijo lleno de entusiasmo, pero no me conmovió en lo mas mínimo.
- ¡Hola! –dije fingiendo alegría.
- Por fin regresaste –dijo aliviado –te he extrañado demasiado.
- ¿Cómo esta Billy? –cambié de tema omitiendo a propósito el “yo también”.
Dudó confundido pero respondió – Bien, bien, cada día esta más fuerte, eso es bueno.
- Me alegra, en verdad. –Se hizo un largo silencio, Jake estaba esperando que le dijera como siempre que lo extrañaba, y que necesitaba verlo.
Como no sucedió pregunto:
- ¿Pasa algo?
- ¿A qué te refieres?
- No se, te siento rara… han pasado semanas… -se quedó callado expectante.
- Si, en la montaña no hay señal, que mal ¿no?... Pero ha sido tan divertido –Seguí sujeta a mi plan de hablarle con entusiasmo del viaje. Y dar por sentado que así iba a ser de ahora en adelante nuestra relación.
- Es bueno que te la pases bien con tu familia –dijo sin mucho entusiasmo.
- Claro, igual que tu con la tuya. –Y sin desearlo me salio la frase con tono de reproche.
- Nessie, yo daría todo por estar a tu lado. –Eso no era cierto, pero trate de no pensar mucho en eso porque el teatrito se me iba a desbaratar.
- Perdí tres semanas de escuela, tengo millones de tareas pendientes… ¿nos llamamos mañana? –mentí tratando de terminar la llamada antes de que se saliera de mi control.
- Claro –dijo con desgano, y luego pregunto – ¿Segura qué no pasa nada?
- Segura, perrito –dije con ternura fingida, me sentí muy mal, fue muy bajo de mi parte. Así que me apresuré a terminar. –Saludos a todos, cuídate, si, bye. Colgué sin esperar su respuesta.

Está bien, no podía hacerlo. No le debía nada, porque nunca habíamos sido mas que amigos, pero necesitaba decirle de frente que lo amaba, pero que me había herido tanto su rechazo, que ahora estaba dispuesta a olvidarlo, que ya no se preocupara, que había encontrado otras opciones y que iba a tomarlas.

Baje las escaleras, con desgano, esa mañana, y me encontré al pie de estas a Bill, tenía una sonrisa nerviosa y mantenía la mirada fija en mis labios. Me dio pena recordar el beso, debía hablar con él, decirle que antes de que cualquier otra cosa pasara tenía que hablar con Jake.
- ¡Guten Morgen! –y sonrió, apenado por haber pronunciado las palabras en alemán. –Buenos Días –corrigió.
- Buenos días, debes enseñarme alemán, seria muy bueno ¿no crees? – Extendió la mano para tomar la mía y me dijo –Te tengo una sorpresa –yo se la dí y salimos de la mano hacia la cochera.
Ahí, en primera fila, estaba estacionada una flamante Camioneta Cadillac Escalade negra, magnifica.


-¡WOW! –dije emocionada sinceramente, no sabía mucho de coches y no me importaban en lo mas mínimo, pero se veía tan orgulloso que me alegre por él.
- Rosalie, nos la regalo a Tom y a mí –de repente hizo un gesto de agotamiento – no sabes lo que me costó convencerlo que me dejara conducirla hoy.
Sonreí nerviosa, sabía que pretendía que fuéramos solos a la escuela, me pareció bien así podría hablar con él, pero sabía que estaba ilusionado en otra cosa, y yo todavía no podía satisfacerle esa ilusión.
Tragué saliva aclarando mi garganta porque de repente se había cerrado, y trate de sonreírle, pero sólo me salio a medias una mueca.
- ¿Pasa algo? –dijo mientras sus ojos extrañados observaban como había cambiado mi semblante.
- Necesito hablar contigo –dije con un hilo de voz, al ver mi expresión, el palideció, aun mas si eso era posible, suspiro, y me abrió la puerta del copiloto en silencio, y cuando me estaba acomodando el cinturón de seguridad ya estaba junto a mí, arrancando la camioneta.
- Te escucho –dijo al fin.
- Bueno… es de lo que pasó ayer –apenas comencé a decir cuando detuvo la camioneta en seco. Se giró a mirarme. Y me dijo casi en un grito.
- Por favor no me digas que te arrepientes… no lo hagas –dijo palabras cargadas de suplica.
- No, claro que no -me apresure a decir, el resopló aliviado –no es eso, al contrario, fue maravilloso…
- ¿Pero? – sus ojos escudriñaban mi expresión, buscando una chispa de esperanza de la cual aferrarse para no entrar en pánico.
Respire profundamente y continué –Creo que antes de que otra cosa pase, debo hablar con Jacob.
- ¿De qué… tienes que hablar con él? –parpadeo, como si se hubiera perdido de algo.
- Yo se que no somos nada… yo se que no le debo explicaciones, es más se perfectamente que él no las pediría… -las comisuras de los labios se me flexionaban hacía abajo involuntariamente y la voz cada vez me salía mas aguda, aquello me dolía en verdad.
- Entonces no entiendo… Nessie… Renesmee –corrigió. El sabía perfectamente que “Nessie” había sido un sobrenombre que Jake me había puesto –Yo te amo.
No pude responderle que yo también, aunque hubiera querido con todo mi ser, sobre todo por la expresión de dolor que tenia en su rostro. El nudo en la garganta se hizo insoportable.
- Bill, te quiero muchísimo… lo que pasó anoche fue lo más maravilloso de mi vida, te lo aseguro… créeme.
- Te creo, porque para mi también lo fue… - Dijo con la voz entrecortada.
- Sólo… sólo que no puedo… no puedo estar contigo mientras siga amando a Jake. –la lagrimas comenzaron a correr por mis mejillas.
- A mi no me importa… de veras – dijo suplicante, me tomó las manos y la puso en su pecho, yo no pude mirarle. Este subía y bajaba abruptamente, entonces lo miré extrañada. Los vampiros no producían lágrimas, pero las facciones de Bill se contraían en sollozos, agónicos, secos y silenciosos.
No lo resistí, me moví hacia él, reventando, por la velocidad y la fuerza, el cinturón de seguridad y tomé su rostro entre mis manos y lo besé.

Al final del beso, trate de apartarme un poco, pero él sujetaba suave pero firmemente mi cabeza con una mano, con la otra seguía presionando mi mano contra su pecho, ahora inmóvil. Puse mi mano libre en su mejilla y le aseguré que lo intentaríamos, pero que yo por ningún motivo quería hacerle daño -déjame hablar con Jacob- sólo le pedía eso. Me fue soltando poco a poco, y al fin se quedó mirándome fijamente. -Te amo –volvió a decir- y lucharé hasta la muerte por tu amor. Te lo aseguro –lo dijo con tal pasión que supe que, literalmente, iba a ser cierto.

1 comentarios

  1. Ilse Aime Cullen // 22 de abril de 2009, 18:24  

    Hola!! La historia va super emocionante!! Pero yo apoyo a Jake!! el y nessie nacieron para estar juntos!!

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