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Capitulo XXVI

Publicado por IsabelGM | 19:14 | | 1 comentarios »

Mucho tiempo después, varios de los presentes comenzaron a aclarar sus gargantas ruidosamente, para recordarnos que no estábamos solos. Me refugié apenada contra su cuello, y Jacob comenzó a reír a carcajadas. Todos hicieron lo mismo.

Fue entonces que me percaté de que Jake tenia la pierna vendada, y que en su cuello colgaba un cabrestillo que seguramente sostenía uno de sus brazos y que Jake lo había zafado para poder abrazarme.
- Lo lamento – Me dijo Bill, que se encontraba a mis espaldas. Lo volteé a ver y éste bajaba el rostro apenado. Deduje que se disculpaba por las heridas que le había causado a Jacob.
No tenía por qué disculparse, todo lo que pasó había sido provocado por mí. ¡Gracias al Cielo que todo estaba bien! ¿Verdad?
- Si todos están bien -se apresuró a decir mi padre, al escuchar la duda en mis pensamientos. Le sonreí y me arrojé a sus brazos. Le di un gran beso en la mejilla y luego abracé a mi madre. No cabía en mi felicidad.

- ¿Pero qué fue lo que pasó? –pregunté.
- ¿Quieres que te lo muestre? – Me preguntó Bill, acercándose un poco a mí.
- Si por favor. ¿Qué pasó cuando perdí la conciencia? Yo vi llegar a los demás lobos ¡Dios mío! ¿Cómo detuvieron la lucha? – comencé a angustiarme de nuevo, inmediatamente la paz regreso a mí, gracias al don de Jasper.
- Espera, te lo contaré todo –Entonces Bill se me quedó viendo fijamente y conectó su mente con la mía, enseguida comencé a ver sus recuerdos como si fueran los míos propios, como si yo hubiera vivido lo que Bill, ese día en la montaña.

"Se había hecho tardísimo, teníamos que regresar como de rayo al campamento o tendríamos serios problemas con mi suegro. Y era lo que menos quería. Tendremos que volar, pensé. Y justo en ese momento se escucho un fuerte aullido, lo reconocí muy cerca de la casa de Zayra, pero ese olor que percibía nada tenía que ver con un lobo normal. La piel se me erizó involuntariamente, no necesité hablar con Tom, nos conectamos al instante. Era el olor de un enemigo. Nos preparamos a atacar cualquier cosa que quisiera hacernos daño.
Cuando Nessy me aclaró que se trataba de Jacob, por un instante me sentí tranquilo, pero puede ver miedo en su mirada, se apresuro a salir de la cabaña, al principio no comprendí su reacción, salimos tras ella, para protegerla del peligro. Ella estaba realmente asustada. Cuando vio al hombre parado ahí, comenzó a temblar. Su pánico avivó mis sentidos, trate de protegerla con mi cuerpo, no entendía por qué temía tanto a ese tipo, pero no iba a permitir, ni siquiera, que se le acercara.
Jacob, comenzó a avanzar hacía nosotros amenazante. Nessy trató de soltarse de mis brazos, y entonces lo comprendí. No le temía, no estaba asustada porque pensara que él podría hacerle daño, tenía miedo que yo le hiciera daño a él. Los celos se apoderaron de mí, haciendo trizas mi razonamiento. Todos mis instintos me ordenaban atacar. Tom seguía conectado a mí, lo sentía parte de mi cuerpo, podía moverlo como si moviera una pierna o un brazo.
Ya no logré escuchar lo que Nessy decía, simplemente tenía todos mis sentidos estudiando los movimientos del enemigo, aflojé los brazos y la solté. Estaba preparando mi ataque.
Algo en mí comprendió como lograr desquiciarlo, entonces comencé a transmitirle imágenes de Nessy a mi lado, besándonos, le mostré sus ojos llenos de amor diciéndome, con su forma especial de comunicarse, lo que sentía por mí. Se retorció de dolor, perfecto. Así que inventé algunas cosas extras, cosas que me hubiera gustado hacer con ella, obviamente él no podría distinguir si eran fantasías o hechos que realmente había sucedido. Nessy, lo defendió, eso me enfureció al extremo. Pero comprendí que si lo atacaba, ella no me lo perdonaría, así que opté por ordenarle que se largara, después de todo ya se había enterado que ella era mía, no le había quedado duda de ello.
De pronto Jake dijo algo que percibieron mis oídos, y que envenenó mi sangre, si antes podría haber tenido algún indicio de duda, de si atacar o no, ahora había desaparecido por completo. “Ella es mía y voy a llevármela” aseguraba con perfecta calma. Me desquicié. Tendrás que matarme.
Ella se movió hacía mí, seguramente abogaría por él, ya no había otra opción iba a tener que matarlo. Iba a lanzarme sobre él, pero comenzó a gritar histérico “que algo sucedía… que no podía cambiar de fase”.
¿A qué diablos se estaba refiriendo?
Vi que Nessy corría en dirección de Zayra, Tom, reaccionó, creyó que iba a atacarla, se enfureció y se fue contra ella. Jacob, se abalanzó sobre él. Todo había comenzado, íbamos a acabar con él.
Nos inclinamos para saltar. Las palabras de Nessy, dichas en el pasado, llegaron a mi mente, como estrategias para conformar el ataque; “Los hombres lobos pueden morir… el veneno del vampiro los mata”. Así que salté directamente a su cuello.

Iba en plano vuelo, cuando vi a Nessy interponerse entre nosotros ¡Dios mío! le haría gran daño si le caía encima, pero en esa misma fracción de segundo, Edward salto sobre ella, y la apartó del camino. La miré de reojo, en su mirada había pánico, miedo de perder a ese maldito, me enfurecí de nuevo. Me lancé de nuevo directo a su cuello, pero todavía no terminaba de caer, cuando éste ya se había con vertido en lobo, clavé mis garras sobre su hombro y este tronó. Lo escuché rugir de dolor, al mismo tiempo dirigí el ataqué de mi hermano hacia sus patas traseras, necesitaba inmovilizarlo, para poder morderlo. Se sacudió con tal fuerza que casi logra desprenderme de su cuello, a pesar que me aferraba con ambas garras. Volvió a rugir.
-Muérdelo- ordené a Tom, pero un lobo enorme color arena cayó sobre él tumbándolo sobre la nieve.





Me abalancé sobre el lobo recién llegado, tratando de defender a mi hermano, pero de la nada, otro lobo, de color negro, se interpuso en mi caída, lanzándome varios metros hacia atrás. Logre alzar la vista, al instante en que Rosalie y Emmett se interponían entre el lobo color arena y mi hermano con actitud completamente amenazante, el lobo negro y otro un poco mas claro gruñían ferozmente a los vampiros, tenían la piel del lomo completamente erizada, pero inclinaban la cabeza hacía abajo sin dejar de mirarlos. Lentamente se iban haciendo para atrás; uno, el negro, empujó con el hocico al de color arena, para llamar su atención, pues éste seguía gruñendo amenazante a mi hermano que estaba tirado de espalda en la nieve. Jasper se apresuró a ayudarlo a incorporarse pero lo apretó fuertemente con ambos brazos, para evitar que continuara con la lucha.
Carlisle se acerco a mí, con las manos en alto, pidiéndome que me calmara, levanté la cabeza vi que el lobo rojo yacía tirado en la nieve, esta se comenzaba a teñir de rojo por su sangre. El olor hizo que la demencia volviera a mí, me levante con las firmes intenciones de acabar de una buena vez con su vida, ignoré a Carlisle, y volvía a lanzarme a su cuello.
En plena caída, dos enormes patas golpearon mi pecho, levanté la vista y quede paralizado.

La mente y el cuerpo se me desconectaron por un instante, toda materia se volvió humo, flotaba. Nada tuvo sentido, estaba viendo el paraíso en los ojos de ese lobo gris, me sentí parte de él y de todos al mismo tiempo. Mi alma se reconoció en su mirada, y una fuerza inigualable golpeó mi pecho, pero no sentí dolor, si no infinita paz, me sentí completo, como si hubiera encontrado la razón de mi existir, todo lo que necesitaba en el mundo estaba ahí, en ese lobo gris que tenia sus enormes patas sobre mí".

Las imágenes cesaron en mi mente. Me quedé viendo a Bill con los ojos muy abiertos, de repente vi algo completamente fuera de contexto. Esa persona que Bill mantenía de la mano. Alguien que conocía, había figurado en mi vida desde siempre, distante, a lo lejos mirándome con completa desaprobación. Ahora me miraba con ternura, y su sonrisa irradiaba alegría.
La miré desconcertada, pasé la mirada de Bill a ella varias veces, parpadeando incrédula. Hasta que Seth gritó, petulante, desde el fondo de la habitación.

Leah

- ¡Bill y Leah se improntaron! – Después hizo un gesto teatral, simulando estar aterrado. Y agregó – Me tendré que largar de aquí antes de que esto se vuelva epidemia.
Todos nos reímos a carcajadas.

1 comentarios

  1. Anónimo // 24 de septiembre de 2010, 14:35  

    muy linda y entretenida la historia, felicidades y sigue adelante... =)

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